Winter Kingdom

Diseñado por Donald X. Vaccarino. Ilustrado por Markus Erdt y Dennis Lohausen. Publicado por Queen Games y editado en español por Devir. De 2 a 4 jugadores

Introducción

Poca introducción temática se puede hacer sobre Winter Kingdom. Este juego, claramente abstracto, apenas lo disimula con un barniz genérico medieval. El gancho acá es otro. En 2012 Kingdom Builder, un juego diseñado por el afamado Donald X. Vaccarino y basado en el milenario Go, ganó el prestigioso Spiel des Jahres y se transformó en una sensación. Casi 10 años después el autor revisita su obra y eso analizaremos hoy.

Cómo se juega

Los jugadores comienzan la partida con 32 casas y 4 fuertes de su color y en cada turno deberán agregar obligatoriamente 3 de estas construcciones al tablero subdividido en pequeños terrenos diferentes como praderas, bosques o cerros. 

Una carta dictará en que tipo de terreno deben ir y además, de ser posible, las construcciones siempre deben ir adyacentes a otras del mismo jugador. Sólo cuando esto no es posible se es libre de elegir un nuevo terreno. La idea al colocar estas piezas es seguir el criterio de los 3 objetivos que se plantean al comienzo del juego para obtener puntos. Estos son muy variables y pueden oscilar entre generar líneas continuas en el tablero hasta posicionarse cerca de ciertos puntos de interés o formar grupos grandes de construcciones. 

Para poder sortear las restricciones los jugadores cuentan con habilidades especiales. Para bajar estas cartas tenemos que pagar monedas. Al comienzo del partido, además de las cartas de objetivo, tendremos una carta de economía que dictamina la forma de obtenerlas, dependiendo de donde colocamos las construcciones. 

Desde el comienzo es posible mover una casa construida adyacente a un túnel a otro espacio conectado por otro túnel, pero además, los jugadores cuentan con 5 cartas de estas cartas llamadas recursos repartidas al azar al comienzo. Mientras algunas permiten construir casas adicionales, otras mueven las ya construidas para poder posicionarse de otra forma en el tablero o modifican las reglas de construcción.

Los turnos transcurren construyendo y moviendo establecimientos hasta que un jugador pone la última en el tablero. Al terminar esta ronda solo queda evaluar los puntos obtenidos por cada objetivo para determinar el ganador. 

Impresiones

Winter Kingdom, más que un juego, es un kit de piezas que arman diferentes propuestas. Todas tendrán la impronta de un clásico juego de estrategia abstracto, pero las combinaciones de objetivos diversos y configuración de tablero, la carta de economía y la posible carta de giro adicional qué agrega un nueva condición, te hará mirar con nuevos ojos cada vez.

Al comienzo parece que el espacio es abundante y que no tendrás problemas en hacer puntos. Ya con un par de rondas las limitaciones de construcción son fuertes y la sensación es la de estar atado de pies y manos. Es ahí cuando mirás las cartas de recurso en tus manos y todo comienza a tener sentido. La juego se expande al poder encontrar toda clase de formas de eludir las restricciones gracias a las habilidades de estas cartas. 

Una vez desplegadas unas cuantas de el juego puede enlentecer. No solo por la cantidad de acciones, sino que también hay que evaluar el órden más eficiente. Muchas veces los distintos objetivos te tironean de un lado a otro y no es fácil ver la mejor opción

En cuanto al aspecto técnico hay luces y sombras. El arte de las cartas está muy bien logrado y el tablero es brillante y colorido sin olvidarse del aspecto funcional. Se agradecería que hubiera alguna pieza tridimensional para poder leer rápidamente los puntos singulares como castillos, aldeas y túneles pero su ausencia no es grave. Lo que no puedo dejar de mencionar es el terrible reglamento. Un juego que se puede explicar rápidamente está diagramado sumamente entreverado al punto de la frustración. También las habilidades explicadas de las cartas están en un órden que no ayuda nada a encontrar la información. Un verdadero desastre. Afortunadamente con un partido o dos y la ayuda de internet podés olvidarte del. 

Winter Kingdom es un juego que te hará sentirte astuto cuando aprendés a sacar jugo a sus  sutilezas. Ofrece una gran rejugabilidad, una vez asimilado es fácil de enseñar y tiene una linda presencia. La verdad que lo adquirí un poco a ciegas basado en el renombre de su antecesor, pero cumplió con creces y seguro verá mucha mesa en el futuro.

Publicado por Ludocracia

Club y espacio cultural dedicado a la difusión de un gran hobby para estos tiempos que corren: El juego de mesa

Deja un comentario