Diseñado por Matthew O’Malley y Ben Rosset. Ilustrado por Pavel Zhovba. Publicado por Road To Infamy Games. Editado en español por Asmodee.
Introducción
Muchos saben que me siento atraído por juegos con temáticas de producción de alimentos y bebidas. Por eso paré la oreja al escuchar comentarios positivos sobre un juego de elaboración de quesos en la Francia de principios del siglo XX convenientemente titulado Fromage.


Cómo se juega
Aquí se compite no solo por elaborar los mejores quesos, sino también por colocarlos en los lugares adecuados. El tablero general es un círculo dividido en 4 secciones, y cada una representa un área de trabajo.
En el turno, un jugador podrá poner hasta dos de sus tres trabajadores disponibles en el área que tiene frente a sí. Allí hay dos sectores: uno que otorga recursos y otro donde se elaboran quesos.
Los recursos pueden ser, dependiendo de la sección, infraestructura, ganado, frutas y cartas de pedido, y se pueden ganar entre 1 y 3 de estos según dónde se coloque el trabajador.
En la sección de elaboración de quesos el trabajador deberá ser específico, ya que cada uno produce un tipo diferente. Este puede ser blando, duro o azul. Además, cada queso tiene una cierta calidad.
Los recursos también son muy útiles: las infraestructuras pueden dar habilidades especiales, el ganado permite colocar quesos extra durante el turno, la fruta es necesaria para producir ciertos quesos y las cartas representan pedidos específicos que, si se completan, dan puntos extra al final.
Cuando todos terminan, el tablero gira 90 grados y así van rotando las áreas de trabajo.



Lo más interesante es que los trabajadores se recuperan cuando, por la rotación, vuelven a quedar frente al jugador. Cuantos más recursos hayan producido, o de mejor calidad haya sido el queso elaborado, más demorarán en retornar.
Las áreas de producción son en realidad minijuegos donde se compite con los rivales por la ubicación de los productos. Mayorías, diversidad en la colocación o formar grupos son algunas de las variables que otorgan puntos al final.
Cuando alguien coloca todos sus quesos la partida termina, y la suma de los puntajes de los minijuegos, más los puntos extra por infraestructuras, cartas, pedidos completados y recursos sobrantes, revela al ganador.
Mí opinión
La temática de elaboración de quesos queda rápidamente en segundo plano, pero afortunadamente Fromage destaca por otros valores. Su mayor cualidad es la agilidad y el dinamismo. El hecho de que todos jueguen simultáneamente condensa una experiencia de cierta profundidad en partidas de poco más de 45 minutos.
Su aspecto más original es el manejo del tiempo y su limpia resolución. La producción ayuda a que todo sea claro y directo desde el primer momento, y se nota a las claras que Fromage surge de esa idea. Los minijuegos son simples y están al servicio de la agilidad, dejando el peso de las decisiones en la optimización de los tiempos y no en entender qué estrategias dan más puntos.


Escala muy bien y hasta el solitario resulta muy correcto.Estamos ante un juego pulido y atrapante, que además ofrece posibilidades para explorar gracias a las infraestructuras extra que potencian las asimetrías iniciales.
Si buscas una experiencia más temática al estilo de Viticulture o Unión Stockyards no la vas a encontrar acá, pero sin ese prejuicio Fromage te puede deslumbrar como lo hizo conmigo.
