Diseñado por Johannes Goupy y Yoann Levet. Ilustrado por Arthus Pilorget. Publicado por Space Cowboys. Editado en español por Asmodee.
Introducción
Dewan, el futuro post apocalíptico, aunque colorido y vibrante, es tan confrontativo como cualquier otro, y el acceso a los recursos y las tierras será para quien llegue primero.


Como se juega
Este juego abstracto de posicionamiento de piezas (si lo que te atraía era la temática, podés seguir de largo) tiene el espíritu de los juegos de antaño por su simpleza y elegancia.Cada jugador comienza en un espacio del tablero modular, que está subdividido en zonas individuales. Las zonas contiguas del mismo tipo de terreno conforman áreas.
En su turno, un jugador tiene dos opciones. La primera es llevarse dos cartas adyacentes del despliegue de seis que hay boca arriba. La segunda opción es colocar en el tablero uno de sus ocho refugios. Para esto se gastan cartas de la mano: una por cada zona que se debe recorrer desde un campamento anterior hasta el nuevo. La excepción son las áreas de agua, que se recorren enteras con una sola carta.



Al colocar el campamento se reclama pertenencia sobre el tipo de terreno, los recursos adyacentes y las fichas de comida que pueda haber allí.
El objetivo principal es completar los requerimientos de las losetas de historia para obtener puntos e íconos de fuego. Se comienza con una, pero a medida que se colocan campamentos se obtendrán más. Otro factor asociado a colocar refugios es bajar cartas de la mano en el tablero personal. Esto ayuda a completar requerimientos de terreno, conseguir recursos extra, fuego o comida.
Cuando un jugador coloca su última pieza en el tablero, se termina la partida y se suman los puntos de las losetas completadas, la comida, el fuego y los puntos por la distribución de los refugios.
Mi opinión
La fórmula de Dewan es tan simple que seguro pensás que ya la escuchaste antes y, para ser sincero, la originalidad no es su punto fuerte.Sin embargo, en una época de sobrecarga y complejidades arbitrarias, es un soplo de aire fresco encontrar algo tan ligero que funcione bien.
El puzle, en apariencia banal, gana complejidad cuando te das cuenta de que hay que hacer lo máximo con la menor cantidad de movimientos. El juego obliga a una lectura inicial del tablero concienzuda y, a partir de ahí, a maniobrar con las cartas que salen y el posicionamiento rival, sin perder de vista las losetas de historia que se pueden ir reclamando.
Como el terreno es igual para todos, la velocidad se vuelve clave para acceder a las más beneficiosas. Las otras tres fuentes de puntos —grupos separados de campamentos, mayoría de fuegos y alimento— son suficientes, además, para tensionar tu atención en varias direcciones.
Cabe destacar que acá hablo del juego básico, pero también presenta escenarios variables para explorar y un intrigante modo por equipos que aún no probé.
Si buscás el mayor rendimiento con el mínimo esfuerzo posible, no dudes con Dewan, que con apenas algún condimento adicional —aunque con una temática menos carismática— podría tomar la posta de clásicos como Aventureros al Tren.
