Flip 7

Diseñado por Eric Olsen. Ilustrado por O’Neil Mabile. Publicado por The OP games. Editado en español por Mercurio.

Introducción

Este pequeñín se autopercibe como “el mejor juego de cartas de todos los tiempos” y la verdad es que su presentación me dejó muchas dudas. La única opción para despejarlas era probarlo.

Como se juega

Estamos ante un juego simple de presionar la suerte donde, en el turno, se tienen dos opciones: o recibir una carta del mazo o bien plantarse con lo que se tiene. Las cartas del mazo tienen números del 1 al 12 y de cada número hay una cantidad de copias igual a su valor. Además, hay coladas por ahí un puñado de cartas especiales.

El valor de las cartas son puntos. Sin embargo, cuando alguien recibe una copia de una carta que ya tenía, queda eliminado de esa ronda, lo que hace que las más valiosas sean también las más peligrosas. La ronda termina cuando todos se han plantado y/o quedado eliminados, y se suman los puntos de los sobrevivientes. Pero hay un giro: si alguien saca siete cartas diferentes, la ronda termina para todos y, además, se le suman a ese jugador quince puntos al resultado final.

Las cartas especiales agregan los condimentos. Varias son bonificaciones de algunos puntos extra e incluso una duplica el valor obtenido. Una de ellas obliga a cualquier jugador a plantarse con lo que tenga; otra es un salvavidas de un solo uso para cuando salga la fatídica copia; y otra obliga a un jugador, a elección del que obtiene la carta, a robar tres consecutivas, para bien o para mal. Espacio para mucho caos y malicia.

La siguiente ronda continúa con lo que queda del mazo, lo cual hace posible ir contando cartas para evaluar el peligro, aunque se vuelven a barajar si se agotan.

La ronda en la que alguien llegue a 200 puntos será la última y quien más puntos sume será el ganador.

Mí Opinión

¿Suena simplón? Lo es, pero eso no quita que la energía que genera no sea fantástica. Es un juego para grupos grandes, donde la emoción no viene de mecanismos complejos, sino de la timba pura y dura. Las cartas especiales le dan interacción a un juego básicamente individual y la posibilidad de contar las cartas da una pequeña ilusión de control para el más calculador.

Seguro, si lo tuyo son los juegos de estrategia justos, esta propuesta no es para vos. Ahora, para divertir a un grupo grande de adultos, no hay como la emoción de las apuestas que ofrece la despojada propuesta de Flip 7.

No puedo decir con propiedad que se trata del mejor juego de cartas de todos los tiempos, pero tampoco se lo puedo rebatir tan fácilmente, y ya eso es bastante decir.

Publicado por Ludocracia

Club y espacio cultural dedicado a la difusión de un gran hobby para estos tiempos que corren: El juego de mesa

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