Libertalia

Diseñado por Paolo Mori. Ilustrado por Lamaro Smith. Publicado por Stonemaier Games. Editado en español por Maldito Games

Introducción

No se dejen engañar por la portada, que evoca aventuras familiares de animales antropomórficos a lo Disney. Libertalia es un verdadero juego de piratas, donde la codicia y la puñalada por la espalda son doblón corriente.

Como se juega

Una partida está dividida en 3 viajes. Cada viaje, además, se compone de una cantidad de días o rondas de juego en los que los jugadores tratarán de hacerse con cierto botín disponible. Dentro de este botín hay fichas que pueden ser muy valiosas, como cofres o fragmentos de mapa, pero también hay objetos malditos que penalizan a sus poseedores.

Hay una pieza de botín por jugador y, para ver quién elige primero, entra la tripulación en juego. Al comenzar cada viaje, los jugadores recibirán el mismo set de personajes al azar de un mazo de 40. Estos tienen un número de iniciativa y alguna habilidad especial. 

Al inicio del día eligen simultáneamente uno y se ordenan las cartas en el tablero según su iniciativa. En caso de empates, hay un track de reputación que dirime las disputas.

En este punto se activarán las habilidades especiales de los personajes, de menor a mayor. Luego, en sentido inverso, cada jugador seleccionará una pieza de botín de las disponibles.

El meollo del asunto está en estas habilidades. Desde eliminar personajes hasta adelantarse en la fila, y toda clase de subterfugios combinables entre sí, que dan cabida a un montón de jugadas y estilos diferentes. El corazón mismo del juego.

Además, hay un elemento de oportunismo importante. Algunas habilidades son diurnas, otras se activan a la hora de recoger el botín y otras en la noche o al final del viaje, si es que llegan al barco sanos y a salvo. Esto lleva a que sea importante leer las intenciones de los demás, adelantarse a los hechos y tener en cuenta el track de reputación para percibir el posible orden de turno.

Al final de cada día transformamos el botín en oro. Luego del último día, todo lo que se haya podido conseguir se guarda de forma segura en el cofre del jugador. Se suman algunos nuevos miembros a la tripulación y se comienza un nuevo viaje. Luego del tercer y último viaje, quien haya conseguido más oro ganará la partida.

Opinión Personal

La estructura de Libertalia es simple. Su complejidad viene dada por las habilidades y sus interacciones y, para ser sinceros, son unas cuantas. Afortunadamente, estas van dosificadas de buena manera a lo largo de la partida, lo cual ayuda a pilotar el juego aun sin mucha experiencia previa. Cada turno habrá sorpresas, pero como todos tienen las mismas cartas no es difícil especular las posibilidades.

Por esta razón es un título de amplio espectro, ya que se puede usar con diferentes tipos de público. Además, soporta hasta 6 jugadores sin problema, ofreciendo diferentes sensaciones dependiendo del número. Aunque no lo crean, la variante a 2 jugadores funciona a la perfección.

Su pata floja viene por el costado más subjetivo. Si bien el arte de los personajes me parece bueno, el tablero deja que desear. Se trata de un montón de espacios donde poner cosas y nada más. Podría haber sido más pequeño, ya que la mitad es una explicación de cómo funcionan los diferentes tesoros, y esto hubiera sido más práctico en una carta de referencia por jugador. Igual, las piezas son coloridas y llamativas, así que es un detalle menor.

A estas alturas es un clásico por derecho propio. Viene a poner orden en ideas ya manejadas en otros juegos como Ciudadelas, dotando a la vieja fórmula de caos y diversión de una cuota importante de faroleo, perspicacia y oportunismo estratégico, condensado en un juego que tolera grupos grandes en partidas acotadas.

Publicado por Ludocracia

Club y espacio cultural dedicado a la difusión de un gran hobby para estos tiempos que corren: El juego de mesa

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