Drácula vs Van Helsing

Diseñado por Maxime RamboThéo Rivière. Ilustrado por Weberson Santiago. Publicado por Mandoo Games. Editado en español por Maldito Games

Introducción

El enfrentamiento entre el bien y el mal atraviesa todos los medios de expresión humana y, obviamente, los juegos de mesa no son la excepción. En este caso, usando el marco imaginado por Bram Stoker en Drácula vs Van Helsing.

Como se juega


Se trata de un juego de cartas (aquí, losetas) con un ligero sabor a bazas. En el centro de la mesa tendremos un tablero dividido en 5 áreas, con 4 fichas de personas cada una, y un área donde se colocan en orden de relevancia los 4 colores de las losetas.
La ronda comienza repartiendo 5 losetas a cada jugador, cada una emparentada con una de las áreas del tablero. Cada color tiene números del 1 al 8.

En el turno se roba una loseta. Luego se puede descartarla o intercambiarla por una de las que se tenían. La loseta descartada activa una acción que depende de su número. Si bien es mejor quedarse con los números altos, también son los que tienen acciones más potentes. Estas varían entre cambiar el orden de las cartas propias, intercambiar con ajenas o incluso modificar el orden de relevancia de los colores.


La ronda continúa hasta que algún jugador decide ponerle fin en vez de robar. El peligro es que el otro jugador tiene un turno más para hacer estragos. Allí se compara la carta de cada jugador en las distintas áreas. El color de mayor relevancia gana sin importar el valor de la carta enfrentada. En caso de que ambas sean del mismo color, la más alta gana. Si ninguna carta es de ese color, gana la más alta y, en caso de empate, se define por el orden de los colores.


Si Drácula gana, convierte a una de las personas del sector en un vampiro. Van Helsing, por otro lado, logra asestar un golpe al malvado vampiro con cada victoria. El héroe debe acertar 12 golpes para vencer al conde, mientras que este gana si logra que 4 personas de un mismo distrito sean convertidas o si resiste con vida durante 5 rondas.

Opinión personal


Tienden a gustarme los diseños franceses y, si sumamos una temática llamativa junto a una producción y un arte espectaculares, mis expectativas estaban por el techo. Tal vez por esa razón este juego me resultó una gran decepción. La idea básica está muy bien: requiere astucia, algo de faroleo y buen manejo del tiempo. Sin embargo, encontré dos grandes problemas que arruinaron mi experiencia. El primero es el factor suerte. Robar losetas altas es claramente más ventajoso que robar bajas, ya sea por su potencial para ganar enfrentamientos o por sus habilidades. Otro tema importante, asociado al azar, es que todo el trabajo que podés hacer durante la ronda para ganar puede voltearse en el último segundo con una habilidad que cambia el orden de los colores, dejando un mal sabor de boca.


El otro aspecto que me generó molestias es que puede haber varios turnos seguidos en los que un jugador simplemente deshace lo que acaba de hacer su rival, generando un tira y afloje frustrante donde no hay sensación de progresión alguna.

Sin duda, una pena, porque dan ganas de tenerlo en la colección solo por el fascinante arte del brasileño Weberson Santiago, pero estando en el mejor momento para los juegos tipo duelo, este no da la talla, en mi humilde opinión.

Publicado por Ludocracia

Club y espacio cultural dedicado a la difusión de un gran hobby para estos tiempos que corren: El juego de mesa

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