Diseñado por Jacobo Rufete. Ilustrado por Nakara Studio. Publicado en españa por Pif Games. Editado en latinoamerica por Salta Pal Lao. De 2 a 5 jugadores .
Introducción


Los Yokai, demonios del antiguo Japón, deambulan por una lúgubre pagoda. La única forma de apaciguarlos, como suele pasar, es jugando cartas.
Como se juega
En este accesible título, los jugadores tratarán de acumular la menor cantidad de puntos posibles para ganar la partida.
Cada ronda comienza con 7 cartas en mano, tomadas de un enorme mazo de 100 cartas compuesto por 10 cartas de valor 1 al 10 de 10 Yokai distintos. Sobre la mesa hay dos cartas boca arriba y, en el turno, se debe descartar una carta de la mano sobre una de ellas. Si la carta coincide en valor o en tipo de Yokai, el jugador puede dar una carta de su mano a un rival.


Si esto no ocurre, hay dos posibilidades:
Si es mayor, se robará otra carta del mazo o del descarte opuesto. Si es menor, no pasa nada… a menos que el jugador tenga menos de 3 puntos en la mano. De ser así, la ronda termina. También finaliza si cualquier jugador se queda sin cartas.
Las sobrantes en mano quedan en un descarte personal.
Al final de la tercera ronda (o cuarta, a 2 jugadores), se cuentan los puntos de este descarte personal, teniendo en cuenta que solo suma la carta de valor más bajo de cada Yokai presente. El jugador con menos puntos será el ganador.
Impresiones
Yokai Pagoda tiene el sabor de una tarde de juegos de cartas en familia o con amigos después de un almuerzo dominguero. Gambeta, picardía y mucha charla de por medio. La malicia está en su justa medida, y el hecho de que solo puntúen las cartas más bajas de cada Yokai le da un giro distintivo y estratégico dentro del género. Un jueguito de amplio espectro que podés regalar en estas fiestas y quedar muy bien


