Union Stockyards

Diseñado por Duane Wulf. Ilustrado por Andrew Bosley. Publicado por Solid Rock Games. Editado en español por Maldito Games. De 2 a 5 jugadores.

Introducción

Me declaro fan de los juegos basados en modelos productivos reales, más aún si tienen un contexto histórico fuerte. Debo admitir que el tema del consumo de carne me genera dudas, pero igual me tenté a probar Union Stockyards.

Como se juega

Estamos a fines del siglo XIX en Chicago, cuando la producción de carne se convierte en una industria clave. Los jugadores representan empresarios que buscan hacerse un lugar en este mercado en expansión.

Durante 6 rondas cada jugador asignará trabajadores a distintos espacios para recaudar la mayor cantidad de dinero posible a partir de productos cárnicos. Antes de actuar se revela un evento que puede alterar la ronda. Uno de sus efectos más relevantes es el aumento de la presión sindical: si llega a cierto nivel los jugadores perderán un trabajador por esa ronda y, además, crecerá el descontento, lo que implica pérdida de puntos al final.

Luego los trabajadores pueden enviarse a tareas de faenado de distintos tipos de ganado para obtener ingresos. Según la calidad del producto varía el margen de beneficio. Para mejorar ese margen se puede hacer publicidad para ganar prestigio, construir plantas especializadas o abrir subsidiarias en otras ciudades. También es posible influir en la política local, favoreciendo a uno u otro partido para modificar un espacio de colocación, y tomar acciones que mejoren el ánimo de los empleados para reducir la conflictividad.

Al final de cada ronda se ajustan los costos del ganado según oferta y demanda y se recuperan los trabajadores para un nuevo año. Tras 6 años, quien haya acumulado más capital será el ganador.

Impresiones

Estamos ante una rareza: no abundan los juegos de gestión económica que sean ágiles, rápidos y a la vez temáticos. Las acciones son simples, lo que facilita enseñarlo, y hay un buen equilibrio entre azar —proveniente de los eventos que afectan a todos— y las decisiones de cada jugador. Ofrece varios caminos al éxito. Visualmente es muy atractivo y los edificios de madera le dan presencia sin volverse aparatoso. Quizás a menos jugadores pierda un poco de fuerza, pero con más funciona muy bien. Entiendo que su temática puede generar rechazo, pero si no es el caso, vale la pena conocerlo.

Publicado por Ludocracia

Club y espacio cultural dedicado a la difusión de un gran hobby para estos tiempos que corren: El juego de mesa

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