Diseñado porAshwin Kamath y Clarence Simpson . Ilustrado por Pauliina Linjama. Publicado por Pandasaurus Games. Editado en español por Mebo. De 2 a 5 jugadores
Introducción



Dejaremos nuestra humanidad suspendida por un rato para cazar en la noche, cuidar de la manada y ampliar nuestros dominios como buenos Lobos.
Como se juega
En su turno, cada jugador deberá realizar dos acciones dentro de un menú de cuatro posibles. Con ellas podrá mover a sus lobos por el tablero, construir refugios, transformarlos en guaridas o convertir lobos solitarios del tablero —o incluso lobos pequeños y refugios de los contrincantes— en parte de su propia manada.



El poder de estas acciones está determinado por los valores visibles en el tablero personal, que se irán mejorando a medida que los refugios bajen al tablero general. No importa qué acción se elija: el jugador deberá voltear losetas de terreno según el tipo de territorio al que apunte la acción. Estas losetas muestran distintos tipos por cada lado, y las acciones más poderosas requieren girar dos o hasta tres simultáneamente con el mismo terreno, generando un puzzle que exige planificación a largo plazo.
El juego se desarrolla en tres ciclos lunares, y al final de cada uno se puntúa al jugador que controle más piezas en determinadas losetas de territorio. Estos puntos se suman a los obtenidos por las mejoras de la manada y por la variedad de presas cazadas, para así determinar al ganador.
Impresiones
Basado en un sistema abstracto de posicionamiento de piezas para controlar mayorías, Lobos logra destacarse gracias a una fuerte inyección temática que le aporta carisma (aunque a costa de cierta sobrecarga en las reglas). El puzzle que implica organizar las losetas de terreno para encadenar acciones resulta muy interesante y, si bien puede sentirse algo desconectado del resto, limita la agresividad del juego, ya que las acciones más confrontativas son también las más difíciles de ejecutar.


Un juego que, con algunos bordes desprolijos, atrapa por su potente temática, su estética soberbia y una propuesta tan original como desafiante.
