Diseñado por Germán P. Millán. Ilustrado por Enrique Fernández Peláez. Publicado por Devir. De 1 a 4 jugadores
Introducción



Los enanos quieren reclamar la montaña que una vez fue su hogar, y tu deber será guiarlos por los difíciles caminos que implican su regreso a Covenant.
Como se juega
En cada una de las 3 rondas, los jugadores tomarán 4 acciones, asignando sus enanos a una herramienta del tablero personal. La herramienta determina la acción y el enano la fuerza de la misma.
Cavar nos da recursos, revela nuevas áreas del tablero central con enemigos y nos hace avanzar en el track de minería para obtener reliquias.
Acarrear materiales permite crear portales y columnas, además de avanzar en el track de corte para ganar monedas del rey.
Combatir a las criaturas que se apoderaron de la montaña da beneficios inmediatos y hace progresar en el track de prestigio, aumentando la fuerza de los enanos.
Construir casas, forjas, puertas y columnas en el tablero general otorga beneficios según su ubicación y tipo de construcción.



Al comienzo, cada jugador cuenta con una única herramienta de cada tipo, por lo que no hay muchos caminos para diversificar. Si se quiere especializar, deberá forjar nuevas herramientas, que además desbloquean nuevas formas de puntuación al final de la partida.



Al final de cada era se obtienen puntos según la ubicación de nuestros edificios —de acuerdo con las losetas de esa partida— y por las criaturas bajo custodia en nuestros calabozos.
Impresiones
Si bien el esquema es sencillo, hay muchos detalles asociados a cada acción y etapa de juego que lo vuelven un título denso. Aun así, una vez explicado, fluye bien. Covenant es un mecanismo de relojería que encantará a quienes disfrutan optimizar sus acciones y encadenar combos. Está lleno de posibilidades y, al variar sus elementos en cada armado, no habrá dos partidas iguales.


Imposible hacerlo todo: siempre vas a buscar un nuevo camino a la victoria. Como nos tiene acostumbrados Devir, su producción es contundente, y un buen modo solitario amplía aún más sus prestaciones.
