Diseñado por Matt Leacock y Matteo Menapace . Ilustrado por Mads Berg. Publicado por CMYK Games. Editado en español por Asmodee Chile. De 1 a 4 jugadores
Introducción


El mundo no está en su mejor momento y, aunque algunos lo nieguen, el cambio climático es algo que debe afrontarse . Jugando juegos de mesa no lo vamos a resolver, pero con Daybreak al menos podemos aprender algunas cositas.
Como se juega
Este juego cooperativo nos pone en el lugar de grandes potencias que deben enfrentar la crisis aplicando proyectos de diversa índole mientras atienden a su población.
Al inicio, cada tablero tiene fichas negras que representan emisiones de carbono: algunas de energía, otras de transporte e industrias. Durante la ronda se juegan cartas para aplicar efectos, potenciar otras con íconos y avanzar hacia energías limpias, eliminando contaminantes.



También surgen problemáticas globales a las que los jugadores deberán aportar ayuda o patrocinar proyectos muy potentes. Al final de la ronda se vuelca el CO₂ producido y lo que no absorben océanos y bosques aumenta la temperatura, trayendo más problemas. En seis rondas se debe llegar a emisión cero para ganar.
Impresiones
Quienes siguen mis reseñas saben que no soy amante de los cooperativos, pero tenía esperanzas en Daybreak por su apuesta a la gestión y creación de combos. Me alegra confirmar que no me equivoqué. La discusión y narrativa típica de este estilo de juego no falta pero mucho recae en optimizar lo propio, crear buenos combos de cartas y ayudar al equipo en momentos clave.



La temática está muy bien integrada desde lo científico sin olvidar los impactos sociales. Todo cobra sentido enseguida, lo que facilita aprender a jugar. Daybreak, además de ser un gran juego, puede ser una poderosa herramienta de aprendizaje y discusión, sin perder la diversión que en mi opinión siempre debe ser el centro. Absolutamente recomendado.
