Diseñado por Scott Almes. Ilustrado por Jorge Tabanera Redondo. Publicado por Salt and Pepper Games. Solitario
Introducción


En el mar la vida es más sabrosa, aunque a veces puede ser solitaria. Ambas cosas se transmiten muy bien en este evocativo Conservas.
Como se juega
Estamos ante un juego exclusivamente solitario donde el jugador llevará adelante una pequeña empresa pesquera en España. El objetivo de cada partida es llegar a la ronda final con un mínimo capital, pero también habiendo preservado cierta cantidad de vida marina.



Comenzamos la partida con un barco y una bolsa opaca con fichas de agua y vida marina correspondientes al escenario elegido. Durante cada una de las rondas vamos a sacar de la bolsa 5 fichas al azar tantas veces como barcos tengamos más uno. Al momento de robarlas tendremos que decidir si ese contenido será devuelto al mar o colocado en alguno de los barcos. Los barcos tienen cierta capacidad, así que, cuando elegimos colocarlo allí, algunas fichas también irán al mar. La pesca del día puede ser vendida para obtener dinero o la podemos canjear por cartas de habilidades muy útiles que permiten mitigar el azar de diversas formas. Con el dinero podremos también comprar más barcos.
Toda la vida marina devuelta al mar se reproduce, generando más fichas para devolver a la bolsa. Al terminar la última ronda debemos ver si se llegó al objetivo de dinero, barcos y/o mejoras, pero también hay que revisar que haya un mínimo de vida marina en la bolsa.
Impresiones



No tengo muchos juegos que sean exclusivos como solitarios y tener algunos que puedan salir rápido no era un mal prospecto. Si bien la primera partida se sintió algo insulsa, rápidamente aparecieron sabores sutiles que comenzaron a expandir la experiencia de juego. Cuando uno va aprendiendo cómo maniobrar con las pocas decisiones que se van presentando, el juego se empieza a lucir, dando un abanico rico con un sencillo marco. El arte y la presentación lo elevan categóricamente, y es con sus pintorescas escenas de la vida cotidiana que cobra vida. Un juego distinto y que valdrá la pena a los que les gustan los juegos sutiles.
