Diseñado e ilustraciones de Michael Menzel. Publicado por Kosmos y editado en español por Devir.
Introducción

Este pequeño jueguito de cartas llamado Dragonkeepers escapa al encasillamiento de un set collection tradicional gracias a varias vueltas de tuerca, pero mantiene las sensaciones de picardía y oportunismo de los clásicos.
Cómo se juega
Los jugadores en su turno pueden robar entre 1 y 3 cartas de dragón con el fin de armar sets. El número y color del set que se puede jugar está dictaminado por el libro mágico que conforman los reversos de los dos mazos de donde salen los dragones, o sea que a la vez que se roban cartas los reverso van cambiando. Esto agrega una sutil pero especiada porción de “presionar la suerte”. Luego puede bajar el set, pero antes puede devolver cartas de su mando al libro para alterar el número y/o el color.


El resto de los jugadores deben permanecer atentos ya que también pueden jugar un set con las características que quedaron. Con cada set se obtiene un pedazo de medallón de una pila de valor creciente en puntos y alguna bonificación, como cartas comodín o huevos de dragón, que depende de la cantidad de cartas jugadas. Con 3 pedazos se arma un medallón completo y cuando entre todos los jugadores se armen un cierto número el juego termina y se cuentan los puntos.



Impresiones
Dragonkeepers plantea un montón de microdecisiones que impactan fuertemente en el desarrollo de la partida. Cuantos menos cartas tenga el set más fácil es bajarlas, lo que acelera el final del juego, pero con los que tienen más, las recompensas son más jugosas. Las secciones van de menos a más puntos, así que muchas veces uno espera que los rivales barran con las baratijas antes de pasar a los de mejor valor. Otro detalles es que los dragones bajados se ordenan en pilas por color y las de los extremos son las únicas en las que se pueden jugar, limitando las opciones. Hay que tener los ojos en todo. Si bien las primeras rondas pueden resultar algo confusas, al poco se captar rápidamente el fluir del juego y las interesante encrucijada que plantea. Sin duda un gran recomendado de mi parte para quiénes aman los juegos de cartas estilo clásico.
