Flatiron

Diseñado por Sheila Santos e Israel Cendraro. Ilustrado por Weberson Santiago. Publicado por Ludonova.

Introducción

La pareja de creadores conocidos como Llama Dice son, claramente, arquitectos frustrados, ya que luego de The Red Cathedral y The White Castle nos llega otro título basado en un edificio, esta vez sobre el emblemático Flatiron de Nueva York.

Como se juega

En este duelo para 2 los jugadores toman acciones tratando de aportar a la construcción.

Moviendo su peón en el turno, sin coincidir con el del rival, los jugadores tomarán una acciones dentro de 3 posibles que dependen del lugar donde se posicione este en el espacio central.

Las opciones implican:

Tomar dos monedas (esto es igual en cualquier lugar)

Comprar la carta que se encuentra ahí y colocarla en uno de los sectores del tablero personal. 

Activar las acciones del sector del tablero personal que se corresponde con esa área del tablero general.

Estás permiten comprar o vender pilares de distintos colores, colocarlos en los espacios de la planta del sitio en construcción o agregar una nueva planta. Todo esto con el fin de ganar puntos, claro está. Además, las cartas que se hayan incorporado al sector activado agregan potentes efectos (ganar dinero extra, cambiar pilares de color etc) así como impactan, negativa o positivamente, en su reputación. 

Cuando se coloca la última planta El juego termina y se ganan puntos adicionales por las cartas con objetivos y la reputación. 

Impresiones

Los autores vuelven a ofrecer con este flatiron un producto contundente orientado esta vez para 2 jugadores. Su peso medio y los mecanismos implementados no abundan en este nicho qué suele llenarse de juegos más ligeros y compactos o saltar a mega producciones temáticas.

La sensación de confrontación es constante y elegante y la forma en que cada jugador construye su propio sistema de acciones generan un excelente balance. Además, muy difícilmente tengas dos partidas iguales con las posibilidades de variaciones que ofrece. La producción es muy vistosa aunque se echa en falta más piezas de arte del genial brasileño Weberson Santiago que se limita poco más que a la bella portada.

Sin haber probado el modo solitario aún no me tiembla el pulso para darle una gran recomendación, en especial si has disfrutado de otros títulos de esta formidable pareja.

Publicado por Ludocracia

Club y espacio cultural dedicado a la difusión de un gran hobby para estos tiempos que corren: El juego de mesa

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