Diseñado por Dan Blanchett Ilustrado por Mikhail Palamarchuk y Tony Sart . Publicado por Plaid Hat Games y editado en español por Asmodee
Introducción
En Abominación: el heredero de Frankenstein los jugadores asumen el papel de ambiciosos científicos en la Europa del siglo XIX, atraídos por la promesa de un misterioso benefactor. Su oferta es simple pero perturbadora: continuar el legado del Dr. Frankenstein y traer a la vida a un ser construido a partir de restos humanos.

Cómo se juega
A lo largo de 12 rondas, los jugadores envían a sus asistentes a la ciudad en busca de los recursos necesarios para sus experimentos. Recorren cementerios, la morgue y el hospital en busca de cuerpos en descomposición y tratan con personajes turbios para obtener los materiales más frescos además de conocimientos. Esta búsqueda no está exenta de dilemas morales: cada decisión puede erosionar tu humanidad pero fortalecer tu conocimiento científico. Algunas acciones pueden recuperar tu virtud diezmada
En tu laboratorio conservas y ensamblas partes del cuerpo. Con cada pieza completada se ganan puntos, pero el desafío mayor es imbuir energía vital en tu creación, enfrentándose a los enervantes dados que pueden ser mitigados con trabajo duro.



En cada ronda eventos inesperados pueden cambiar el curso de los experimentos. Algunos benefician a los más calculadores, mientras que otros castigan a los imprudentes y el misterioso benefactor dará la cara.
La partida termina al finalizar la 12va ronda o si algún jugador logra dar vida a la criatura completa. Quien más puntos tenga será el ganador.


Impresiones
Abominación juega como cualquier otro de colocación de trabajadores y por ahí no hay novedades, pero su fuerte carga temática lo diferencia del resto. La aparición de eventos aleatorios puede ser un problema para quienes defiendan las estrategias de forma acérrima, pero en general son formas de penalizar la baja humanidad de algún jugador o ayudar a alguien que se quedó muy atrás en puntos. Su mayor contra es lo tedioso de la conversión de recursos al final de cada ronda para convertir los cubitos en partes del cuerpo, pero salvo eso y lo larga que se puede hacer la partida no hay mucho que reprocharle. El apartado artístico cumple a la perfección, así que si la temática te atrae y no te asusta pasar unas cuantas horas metido en el juego lo recomiendo.
