Diseñado por Toni López. Ilustrado por Edu Valls. Publicado por Ludonova juegos. De 2 a 4 jugadores.
Introducción
Chandigarh es una ciudad india, diseñada en 1950 por el arquitecto Le Corbusier, conocida por su planificación urbana moderna, con un trazado simétrico, amplias avenidas y espacios verdes.
En este juego homónimo, los jugadores actúan como urbanistas que deben construir una ciudad sobre una cuadrícula de 4×4 sectores. Comienzan con una carta de proyecto que muestra un patrón de edificios de colores, dos de estos del suministro general y su peón ubicado en el centro de la cuadrícula.


Cómo se juega
A los jugadores en su turno se les presenta una decisión binaria, pero no simple. Por un lado conseguir una nueva carta de proyecto de las 4 visibles y agregarla a su fila o por otro mover a su urbanista por la ciudad y construir edificios a su paso de su suministro en los espacios que hay en cada sector.
Las cartas son centrales ya que al agregar la cuarta carta a la fila se descarta la del extremo opuesto y otorga puntos por la cantidad de veces que el patrón en ella se repita en la ciudad.


Los especialistas, ubicados en las esquinas de la cuadrícula, al colocar un edificio del color correspondiente a dicho personaje, activan habilidades que dan ventajas importantes al jugador. Al final del juego, cuando se agotan los edificios de un color, el jugador con más puntos de prestigio, obtenidos durante la partida y al final por el control de calles dependiendo de quien construyó más en ellas, se proclama ganador.

Impresiones
Aunque mi primera partida fue un poco estéril, tras jugar más, puedo afirmar que Chandigarh es una experiencia interesante. A pesar de que puede parecer que algunos jugadores ganan por el trabajo de otros, el equilibrio se mantiene ya que los objetivos son visibles y hay que invertir acciones para reclamarlos, lo que premia la evaluación del tablero tanto como el oportunismo. Las decisiones son multifacéticas, y las 24 habilidades distintas de los especialistas añaden un toque fresco y rejugabilidad a un juego en su base muy abstracto. Aunque no es innovador, si disfrutas de los juegos reflexivos de construcción de patrones, Chandigarh es altamente recomendable. Su presentación y arte sumamente llamativos son un plus.



