La Clave Perdida

Diseñado por Leo Colovini. Ilustrado por Miguel Coimbra. Publicado por Mojito Studios y editado en español por Maldito Games. De 2 a 4 jugadores

Introducción

Normalmente comienzo estas explicaciones con un párrafo que nos mete en la temática del juego. No amerita en este caso ya que La Clave Perdida es un juego de deducción lógica puro y duro basado en colores y números como variables con apenas unas pinceladas de exploración y templos.

Como funciona

En el juego hay losetas con los números del 0 al 8 en 6 colores diferentes. Al comienzo cada jugador toma una loseta de cada color y la coloca frente a sí de forma que los números queden visibles para los demás participantes únicamente. El objetivo es hacer puntos al deducir correctamente cuales son los números que tengo delante. 

Como cada número es único lo primero es tachar de nuestra hoja de deducción los que tienen los demás participantes. En las sucesivas rondas el jugador con menos puntos lanza los tres dados cuyas caras coinciden con los 6 colores de las losetas. Luego podrá cambiar uno de esos dados a su elección. Ahora en órden, de quien tiene menos a más puntos, cada jugador selecciona uno de los discos del centro de la mesa. Estos muestran un rango de números y cuanto mayor el rango menor la cantidad de puntos que dará. Con el disco voy a seleccionar un rango dentro del cual creo que está la suma de los valores que corresponden a mis losetas de color segun lo que dicatminaron los dados. Si la presunción es correcta (me lo dirán los otros jugadores) gano tantos puntos como me indique el disco. Si es incorrecta no gano puntos, aunque si alguna información útil que anotaré en mi hoja de deducción y además puedo descartar una de las losetas que tengo frente a mi, ver de cual se trataba, y robar una nueva incógnita para ese color.

Luego de una serie de rondas que depende del número de jugadores cada uno puede tratar de adivinar cuál es su número en cada color. Puede tener entre 1 solo intento o hasta 3, pero cuantos más intentos haga menor será el puntaje. Quien haya acumulado mas puntos será el ganador.

Impresiones

Está claro que la clave perdida no es un juego para todo los públicos. A pesar de una buena producción y arte nada puede ocultar que se trata de lógica y matemática pura y dura. Hablamos de matemáticas tan simples como sumar números de 1 dígito, pero eso ya puede poner de mal humor a más de una persona. 

Ya hablando a la gente que disfruta este género, les cuento que su mayor virtud es su simpleza. Se tiran dados, se especula con una suma y la decisión difícil estará en que disco llevar de los disponibles. Si me la juego a un rango grande más chances de embocar, pero menos serán los puntos que obtenga. Hay un lindo balance entre puntos durante la partida por especulación y puntos al final del juego por deducción. Se puede ganar sin llegar a la conclusión final sobre los dígitos siendo astuto durante la partida. 

Cabe resaltar que hay algunas variantes disponibles para agregar algo de sazón a futuras partidas, variantes para simplificar la deducción si jugás con gente no acostumbrada o niños y un dato importante es que funciona igual sin importar el número de participantes. 

No se puede negar que hay satisfacción en resolver un problema lógico. El momento en que tirás del cordón indicado y el nudo imposible se desata. Para quienes disfrutamos esta clase de desafíos no puedo dejar de recomendar La Clave Perdida. Accesible en reglas y precio, lo bello de su producción y la cantidad de variables que ofrece para adaptar la partida a diferentes públicos lo hace un indispensable en su género. 

Publicado por Ludocracia

Club y espacio cultural dedicado a la difusión de un gran hobby para estos tiempos que corren: El juego de mesa

Deja un comentario