Diseñado por David Bernal. Ilustrado por Amelia Sales. Publicado por Devir. De 1 a 4 jugadores
Introducción
El petróleo se agota como modelo energético y los ojos están puestos en el litio. Su extracción, procesamiento y gestión serán claves para poder sostener el futuro. Estamos en Salton Sea, California, y cada jugador a cargo de una empresa que tratará de probar su eficiencia en ello

Como funciona
Todos comienzan con un tablero personal, un terreno para explotar, 4 ingenieros y algunas cartas de dinero. En la ronda los jugadores irán asignando a sus ingenieros a tareas de a uno hasta usarlos todos. A diferencia de la mayoría de juegos de colocación de trabajadores acá estos no se asignan a un tablero general, sino al personal o, en un giro particular, a las cartas de dinero que se pueden usar como acciones. Estas tienen versiones mejoradas de las normales que veremos a continuación, pero claro, la decisión es difícil: gastar el dinero o guardarlo para utilizarlo como una acción.
Hay una buena cantidad de acciones diferentes. Podremos perforar el terreno, extraer de ahí la salmuera, procesarla para convertirla en energía o litio, vender estos productos a empresas para obtener ingresos o tomar contratos para cumplir pedidos con otras. También podemos invertir nuestros ingresos en mejorar nuestro emprendimiento (lo que a la larga nos traerá más espacio de almacenamiento e ingenieros) investigar para obtener acciones más eficientes, reparar las máquinas que se estropean con el uso exigente, adquirir nuevos terrenos o incluso comprar participación de las empresas a las que ayudamos a prosperar con nuestros productos.
Cada vez que ganamos dinero vamos a tomar nuevas cartas que, dependiendo de las denominaciones, cuentan con acciones cada vez más potentes.
La ronda termina al usar todos los ingenieros. En ese punto se recuperan y se actualiza el mercado de cartas de dinero, contratos, mejoras, y los terrenos disponibles para comprar.
Durante la partida se consiguen puntos al agotar los terrenos explotados y cumpliendo contratos. Cuando no quedan más terrenos que comprar, o hemos vendido todo lo posible a 2 de las compañías del juego este termina. A esto se le suman los puntos extras de objetivos y se restan por máquinas rotas y contratos sin cumplir para determinar al ganador.
Impresiones
Tengo debilidad por los juegos euros de gestión con temáticas fuertes que ayudan a interiorizar su funcionamiento y Salton Sea calza perfecto dentro de esa categoría. A pesar de que tiene un número importante de acciones distintas el esquema tiene sentido como para que no haya dudas aun desde la primera partida. Se perfora un terreno, se extrae la salmuera, se procesa y así sigue. El tema es trazar el camino más eficaz para conseguir el objetivo.
De todas formas no es lineal. Hay suficientes ramificaciones a explorar como para captar el interés. Dedicarse a los contratos, bonus por investigación, explotar terrenos, los objetivos que se plantean a principio de cada partida y no hay que dejar de lado el interesante aspecto económico de comprar acciones en las empresas que volcamos los recursos.
Si bien es un juego que resulta familiar tiene un aspecto clave que lo diferencia y es el manejo de las cartas. Estas se pueden usar como dinero, pero también como acciones. Esa dicotomía es super interesante y hace que haya que pensar muy bien cómo se gasta cada peso. También cuando ganamos dinero la decisión será importante. Las cartas de mayor denominación tienen acciones más potentes, pero al pagar no obtienes cambio lo que puede acarrear ineficiencias costosas.
En cuanto al apartado artístico estamos ante un trabajo muy cuidado. Una estética limpia y legible que cuadra muy bien con su temática industrial/tecnológica, pero con una chispa de vida en la colorida paleta de colores de las ilustraciones. Las piezas de madera son las que se llevan las palmas en mi opinión y que todo esto entre con holgura en la compacta caja a la que Devir nos tiene acostumbrados nos muestra que no es necesario explayarse para conseguir un juego potente.

