Mille Fiori

Diseñado por Dr. Reiner Knizia. Ilustrado por Stephan Lorenz . Publicado por Schmidt Spiele y editado en español por Devir. De 2 a 4 jugadores.

Introducción

El Dr. Reiner Knizia ataca de nuevo. Esta vez el lugar es Venecia y los sujetos son los comerciantes de vidrio renacentistas. Como es de esperarse la temática en Mille Fiori es solo es un adorno elegante para un juego mecánico y simple. La transparencia, de todas formas, juega su papel en el apartado funcional.

Como se juega

Estamos ante lo que se conoce como una «ensalada de puntos». Esto remite a un estilo de juego donde en cada turno vamos a ganar cierta cantidad de puntos instantáneamente.

Al principio de cada ronda se reparten 5 cartas a cada jugador de un robusto mazo. De estas, cada jugador elige una y luego en órden de turno se van jugando. Cada carta nos habilita a jugar uno de nuestros rombos transparentes, la pieza estrella, en una de las 6 secciones de colores en las que se divide el tablero y estas tienen formas diferentes de puntuar. Mientras que en algunas vamos a estar restringidos por el símbolo de la carta en otros debemos respetar un órden y en general la idea es tratar de conectar nuestras piezas para mayor efectividad o aprovechar la oportunidad que nos dejan otros jugadores, haciéndonos pivotar constantemente entre un movimiento táctico contundente y el beneficio a largo plazo. Además de que ciertos movimientos nos habilitan a jugar una carta adicional, abriendo la cancha a potentes combos.

El timming en Mille Fiori lo es todo y puede ser la diferencia entre ganar un punto o veinte. Una vez que cada jugador termina su turno se pasan las cartas sobrantes al jugador a su izquierda y el proceso vuelve a repetirse hasta que recibimos las últimas dos cartas. De ellas se juega una y la otra queda a disposición como carta adicional de las que hablé antes. Las rondas se suceden hasta que nos topamos con el final del juego que se da cuando se agota el mazo o las piezas de un jugador. 

Impresiones

No voy a negar que el aspecto de tabla de excel renacentista del tablero puede causar suspicacias, pero conociendo el estilo de Knizia puse las manos en el fuego y no me quemé. Los juegos de selección de cartas son buenos si logran mantener el dinamismo y esa sensación de que cada mano que recibís es un mundo de posibilidades, tanto para vos como para tu rival más cercano. Mille Fiori lo cumple con creces y transforma una premisa abstracta y quirúrgica en una experiencia emocionante llena de posibilidades e interacción. La especialidad del Dr. Aún no lo pude probar a 2 jugadores y ahí es donde me genera dudas, pero al menos a 3 y 4 es una recomendación rotunda. 

Publicado por Ludocracia

Club y espacio cultural dedicado a la difusión de un gran hobby para estos tiempos que corren: El juego de mesa

Deja un comentario