Heat

Diseñado por Asger Harding Granerud y Daniel Skjold Pedersen. Ilustrado por Vincent Dutrait. Publicado por Days of Wonder y editado en español por Asmodee. De 1 a 6 jugadores.

Introducción

El asfalto ondula con el calor a la distancia en la pista y lo único que se escucha es el bramido de los motores de F1 que están a punto de largar. A la señal, apretá el pedal a fondo.

Como se juega

Heat es un juego de carreras donde el objetivo es salir primero tras una serie de vueltas a la pista, moviendo el auto con un motor de cartas personal de cada jugador. 

Cada jugador tiene un mazo de 12 cartas de velocidad con valores del 1 al 4 y 3 de estrés. Aparte hay 6 cartas de calor que comienzan por fuera. Al principio de cada ronda se puede mover la palanca de cambios una posición. Arranca en primera y va hasta cuarta e indica la cantidad de cartas que se juegan de la mano de 7. Las de velocidad sumadas son las casillas que mueve el vehículo por la pista.  Las de estrés son reemplazadas por cartas al azar del mazo. Si el auto termina exactamente detrás o en la misma posición que otro auto este rebasa dos casillas. Al terminar turno se roban cartas para completar la mano de 7 y en caso de ser necesario se baraja el descarte para generar un nuevo mazo. 

La clave es el correcto manejo de las cartas de calor. Estas pueden ser usadas, pasándolas al descarte para mover el cambio al comienzo del turno una posición más o jugar una carta adicional durante el cálculo de velocidad. Además, las curvas marcadas en el tablero tienen una velocidad máxima a la que se pueden tomar. Si se excede hay que pagar la diferencia con cartas de calor. Sin cartas de calor disponibles pierdo versatilidad y también hay chance de perder el control en la curva. Las cartas de calor, una vez en mano, no se pueden usar y comienzan a estorbar sin dejar margen de juego. La única forma de devolverlas al tablero es enfriando el motor usando cambios bajos. 

La correcta gestión del mazo personal, el sentido de oportunidad y el riesgo calculado serán las claves del éxito en cualquiera de los distintos módulos que el juego presenta como variación de la idea general.

Impresiones

Tuve un trabajo difícil al tratar de condensar como se juega Heat en pocas palabras. Estamos ante una idea en apariencia simple, que despliega un sin fin de sutilezas no aparentes a priori, pero que da un par de firuletes en su estructura. La ronda tiene un montón de pasos por ejemplo y nos distrae de la idea general. Una vez que jugas un poco las fases se desvanecen gracias al sentido común que las ilvana.

La idea de que la posición de la palanca de cambio determina la cantidad de cartas de velocidad es soberbia desde un punto de vista mecánico y temático. Cuando subir para aprovechar una recta, cuando bajar para tomar una curva y de paso enfriar el motor. Heat es un juego que oscila perfecto en la dicotomía chance/control. Puedo jugar del lado absoluto de la seguridad, contar cartas, minimizar riesgos. También puedo ser el más temerario de los pilotos y no medir consecuencias con tal de avanzar. La verdad es que ambas son necesarias, y yo creo, sin ser un experto en Fórmula 1, es el mayor homenaje a la temática que se le puede hacer. 

Más allá de eso no puedo dejar pasar otros aspectos destacables. El juego provee una serie de módulos adicionales que elevan el producto final. Mejoras individualizadas de los vehículos, 4 pistas diferentes, posibilidad de agregar pilotos automatizados para mejorar la experiencia con pocos jugadores al punto de que se puede jugar solo y se disfruta. También tendremos la posibilidad de jugar partidos encadenados en un campeonato con eventos y puntos. Si se les ocurre que más se le puede pedir a un juego me avisan porque yo no sabría que. Si, Heat es un juego redondo que emociona, divierte y te mete en situación como pocos. Uno de los mejores del año.

Publicado por Ludocracia

Club y espacio cultural dedicado a la difusión de un gran hobby para estos tiempos que corren: El juego de mesa

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