Maglev Metro

Diseñado por Ted Alspach. Ilustrado por Alanna Kelsey y Ollin Timm. Publicado por Bezier Games y editado en español por Maldito Games. De 1 a 4 jugadores.

Introducción

La ciudad se reconfigura para dar paso a un futuro donde la eficiencia juega un rol preponderante. Los nuevos robots trabajadores dan comodidad al hombre, pero con estos surgen nuevas necesidades logísticas.

Como se juega

En Maglev Metro los jugadores deben crear una red eficiente de transporte subterráneo para mover robots y trabajadores a la vez que mejoran sus capacidades tecnológicas con el fin de conseguir puntos.

En el turno un jugador podrá hacer 1 o 2 acciones de un menú de 8 posibilidades antes de dar paso al siguiente. La idea es conectar distintas estaciones con vías que el jugador irá creando. Por estas podrá desplazar su tren de levitación magnética y recoger y dejar pasajeros en las estaciones de su tipo correspondiente. 

Al comienzo solo habrá robots de 3 tipos distintos en el mapa y cuando son despachados en su destino se asignan, según su color, al tablero personal del jugador. Allí no solo se puede mejorar las acciones, como la capacidad de los trenes o la cantidad de movimientos que realiza, sino que se habilitan otras que a priori no están disponibles como la construcción de nuevas estaciones.

Una de las mejoras clave otorga al jugador la capacidad de incorporar a la infraestructura trabajadores humanos, pudiendo construir estaciones especializadas para estos. Hay 4 tipos de trabajadores distintos y cada uno requiere su propia mejora para poder ser captados por la red del jugador. Estos pueden asignarse al tablero personal una vez entregados en destino como los robots, pero se utilizan para desbloquear posibilidades de puntaje al final y acciones extras en el turno. 

Cuando un jugador crea por primera vez una de las estaciones para uno de los tipos de trabajador estos comenzarán a aparecer en la red de transporte poco a poco mediante acciones de los jugadores.

Una vez que todos robots y trabajadores estén en el mapa y/o en los tableros personales se desencadena el final de la partida.

Cada jugador ganará puntos por los trabajadores en su tablero personal y dependiendo de cómo los haya asignado podrá obtener puntos extras por la cantidad de conexiones realizadas en su red, así como por cartas de objetivos secretos que se repartieron al comienzo del juego. 

Impresiones

En una primera lectura de reglamento Maglev Metro es un juego difícil de interiorizar. La idea es simple, construir caminos y estaciones, levantar pasajeros y llevarlos a su destino. Pero hay una gran cantidad de detalles y excepciones como para poder aventurar cómo será en mesa antes de jugarlo.

Si bien el menú de acciones es grande, estas son simples y tienen sentido al engancharse entre ellas. Tal vez el hecho de que los trenes viajan en un solo sentido es el que más cuesta asimilar. Hasta no alcanzar el fin de la vía no puedo pegar la vuelta y esto hace que la planificación del recorrido sea un aspecto clave en la estrategia del juego. A medida que comenzamos a colocar robots en nuestro tablero las opciones no sólo crecen, sino que los caminos de los distintos jugadores se bifurcan. Mientras que algunos tratarán de ganar más acciones otro mejoraran su capacidad de transporte o trataran de ser los primeros en incorporar a los trabajadores en el mapa. A pesar de que cada uno construye su propio set de vías y cuenta con objetivos secretos personales, el número limitado de estaciones y la pelea por conseguir pasajeros hacen de Maglev Metro un juego sumamente interactivo y hasta cruel. Se trata, eso sí, de un duelo de eficiencia por sobre todas las cosas.

Hay un equilibrio muy bien balanceado entre los dos estilos de juegos que conviven acá. Por un lado la elaboración de una red óptima y por otro la construcción de tu estilo de juego. Mi aspecto favorito es que te plantea decisiones difíciles e interesantes constantemente, al punto de que uno es responsable de elegir qué es lo que te dará puntos al final.

A todo esto le sumamos una presentación de lujo con trenes metálicos, tableros de doble capa y losetas de acrílico. Además cuenta con dos tableros distintos que elevan la rejugabilidad.

Los juegos del tipo “recoger y entregar” no suelen ser de mi paladar y por eso me llevé una grata sorpresa con Maglev Metro. Una vez aprendido es intenso, de turnos rápidos y relativamente corto. Uno de esos raros casos en los que al terminar ya queres jugarlo nuevamente para probar otro enfoque. Un recomendado de Ludocracia. 

Publicado por Ludocracia

Club y espacio cultural dedicado a la difusión de un gran hobby para estos tiempos que corren: El juego de mesa

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