Florencia

Diseñado por Dean Morris. Ilustrado por Dann May. Publicado por Braincrack Games y editado en español por Maldito Games. De 1 a 5 jugadores.

Introducción

En el Renacimiento, la mayor herramienta para escalar socialmente era ganarse el favor de la gente de alta alcurnia y codearse con el poder sin importar la cabeza de quien pisabas. Afortunadamente la cosa cambió un montón… Pero tal vez no viene mal practicar por si acaso…

Como se juega

Florencia nos sitúa en la ciudad italiana homónima en el siglo XV. El objetivo es obtener la mayor cantidad de puntos a lo largo de 9 rondas y estos se obtienen tratando de posicionar a nuestra familia en lugares claves por donde pasarán los  carruajes con miembros de la familia Medici para ganar su simpatía.

Al final de cada una de las 9 rondas, uno de los 3 opulentos carros se moverá por el tablero siguiendo un recorrido establecido entre los 9 sectores en los que está dividido. A su paso otorgará algunos puntos al jugador que tenga un miembro de su familia en la primera posición de cada sector y, aún más jugosos puntos en el destino.

Los jugadores desplegarán a sus familiares que se irán colocando en fila en los distintos sectores. Cada uno cuenta con 6 Mancebos, 3 Donnas y 1 Maestro y siempre  las posiciones serán por orden de llegada pero relativas según el nivel. Los Mancebos darán paso a las Donnas y estas al Maestro. Los jugadores gastaran puntos de acción para desplegar a los debutantes, ascenderlos y moverlos de un lugar a otro tratando de acomodarse a cada nuevo destino. También se pueden entregar regalos a los Medici que dan favores y hacer alardes en los distintos sectores que son mini objetivos para ganar puntos cumpliendo ciertos criterios.

Cada tipo de acción tiene un coste diferente y el secreto es administrarlas. Cuando los jugadores hayan pasado se lleva a cabo la puntuación del carruaje y cada Medici tiene su propio criterio. Luego se determina el destino del próximo carro y la cantidad de puntos de acción de la nueva ronda. Al final de la ronda 9, y tras agregar los puntos de objetivos secretos personales, se determinará al ganador.

Impresiones

Debo admitir que los juegos donde los jugadores compiten por tener el dominio de áreas del tablero no son mis favoritos. Si bien Florencia entra claramente en esta categoría tiene un semblante diferente y fresco, ya que no hay combates o pujas. Acá el oportunismo y la astucia son la clave. Las reglas de etiqueta son claras e iguales para todos. El que llega primero va primero, y luego pesa la jerarquía. De todas formas no pierde la tensión característica de este género. 

Su punto fuerte en mi opinión puede ser, para otros, su debilidad y es la cantidad de opciones. Si bien parece que el objetivo principal es meter la mayor cantidad de gente en el lugar al que llegará el carruaje de turno hay más que considerar. Esparcirnos por la mayor cantidad de espacios puede ser más redituable a la larga y también hay que tener en cuenta los objetivos de los alardes y las ventajas de desplegar guardias y obtener cartas de escándalo. Estas tuercen las reglas a nuestro favor y aportan el factor sorpresa que puede ser clave en un juego donde todo es calculable al mirar el tablero. La satisfacción es grande cuando logras hilvanar tus acciones de forma tal que con una golpe de gracia lograr tensar la red y lograr varias cosas al mismo tiempo. 

Cabe mencionar el aspecto visual donde hay luces y sombras. Sin duda es un juego bello cuya presentación cautivará a más de uno. Eso ayuda a sacarlo a la mesa y darlo a conocer. Los tableros personales con su dial para contabilizar los puntos de acción, los huecos para las piezas de madera y el resumen de acciones son un gran acierto, pero el tablero general me parece algo cargado y me cuesta leer a veces algunas cosas. Los carruajes, si bien son hermosos, más de una vez obstaculizan las visuales y eso puede traer problemas. De todas formas el saldo es positivo en mi opinión. 

Florencia es un juego para quienes disfrutan la interacción, pero valoran más la astucia y la planificación que los combates y las chances. Solo hay que tenerle un poco de paciencia para procesar todas sus sutilezas que comenzarán a ser más evidentes con el tiempo.

Publicado por Ludocracia

Club y espacio cultural dedicado a la difusión de un gran hobby para estos tiempos que corren: El juego de mesa

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