Oceanos de Papel

Diseñado por Bruno Cathala y Théo Rivière. Ilustrado por Lucien Derainne y Pierre-Yves Gallard. Publicado por Bombyx Games y editado en español por Tranjis Games. De 2 a 4 jugadores.

Introducción

Océanos de papel es un juego que apunta a los amantes de los juegos de baraja clásicos. Sus cartas, en una apuesta osada, están ilustradas por hermosas fotos de origamis que representan los diferentes elementos del juego asociados al mar y vaya que tiene carisma.

Como se juega

Al inicio de un turno hay dos opciones: o se roban una par de cartas a ciegas del mazo para luego descartar una boca arriba en una de las dos pilas de descartes o vamos a robar de una de estas. Hay tres tipos de cartas. El primero de ellos se mantiene en la mano en secreto y generan puntos al terminar la ronda armando grupos de iguales, como los pulpos, los pingüinos o caracolas. Otro tipo de cartas sirven  para armar pares y en mi turno los puedo bajar a mesa no solo para ganar un punto, sino también para ejecutar una habilidad especial, como buscar cartas del descarte con el cangrejo, tomar un turno adicional con los botes o incluso robar cartas a los rivales con el peligroso combo de tiburón y nadador. El tercer tipo de carta otorga puntos adicionales por el número de un tipo de carta que tengamos al terminar la ronda. Los turnos continúan hasta que un jugador, con al menos 7 puntos en total, decida finalizarla. Si lo hace de sopetón, simplemente se bajan los juegos en mano y se suman los puntos. Alternativamente, y en un acto de bravuconería, este puede darles un turno más. Si, tras este turno, es quien tiene más puntos se lleva una bonificación, si no, será penalizado. Tras finalizar la ronda se baraja y se reparte de nuevo, a menos que un jugador haya alcanzado el puntaje que pone fin a la partida. 

Impresiones

Si bien Océanos de papel es simple en muchas maneras hay sutilezas interesantes que premian la osadía, la picardía y la astucia. Obviamente, como en todo juegos de cartas, el azar juega su rol, pero su carisma está en que resulta familiar y novedoso al mismo tiempo y, como los clásicos de toda la vida, propician las risas y la charla. Ideal para las sobremesas, o una tarde lluviosa en la casita de afuera. 

Publicado por Ludocracia

Club y espacio cultural dedicado a la difusión de un gran hobby para estos tiempos que corren: El juego de mesa

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